“HACIA UN PARADIGMA BIOCENTRICO”
“Se trata, entonces [..] de una nueva visión del ser humano que se basa en la consciencia ética, el goce de vivir y el amor. En este Nuevo milenio surgen nuevas esperanzas y la educación bio-céntrica con su fuerza amorosa puede contribuir a la transformación” (Nicolas Espinosa 2006)
Para Acompañar desde nuestro Rol de Adulto, a modo de inspiración y para que cada quien tome lo que le parezca más conveniente, les ofrecemos un extracto del libro “Aprender sin gritos, amenazas o castigos” de la maravillosa Naomi Aldort del Capítulo 1: “Palabras que sanan y conectan” pag 7…
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A.P.E.G.O. COMUNICATIVO
Muchos padres me piden palabras concretas que les ayuden a cambiar de la negación a la validación. La formula A.P.E.G.O. puede ser la una buena herramienta para ayudarle a realizar el cambio hacia la afirmación de las experiencias del niño para dejar que viva sus emociones y actúe con autenticidad y poder.
- Aislarse del comportamiento y emociones del niño hablando en silencio con uno mismo. Este es el paso más difícil; cuando sea capaz de darlo, el resto será coser y cantar. Observe que cuando la acción del niño provoca su reacción, su mente le trae palabras a la boca. Es como un ordenador: el niño hace algo y se abre una ventana automáticamente en su mente. Esto sería algo inofensivo si usted no leyera en voz alta lo que dice el texto de la ventana. Si está usted disgustado, es un error decirlo o hacerlo y solo agravará la situación. No es algo de que desee usted decir. No representa su verdadera intención y no es, por tanto, auténtico. La prueba de que no lo es, es que más tarde se arrepentirá usted de sus palabras y acciones y levantarán muros entre usted y su hijo.
Para evitar herir al niño, lea las palabras de la ventana automática mentalmente. Preste atención a las palabras que casi pronuncia y deje que su expresión ocurra en el interior de su mente, incluyendo imágenes, acciones que desea tomar o recuerdos del pasado. Esto lleva menos de un minuto y no hace daño a nadie. Lo que sienta le pertenece sólo a usted y no es razón para actuar ni expresarlo. Pertenece al pasado y no refleja la persona que es usted en el presente.
Al principio, esta investigación de sus propios pensamientos puede precisar más de un minuto. Empiece solo prestando atención a los pensamientos puede precisar más de un minuto. Empiece sólo prestando atención a los pensamientos y dejando que afloren. Anótelos para poder trabajar con ellos más tarde. Con el tiempo, ejercerá un mayor control sobre su mente y podrá realizar todo el proceso enseguida.
Investigación de pensamientos:
- Compruebe la validez de las palabras que emanan de su ira, preocupación o crítica. ¿son realmente palabras suyas? ¿las cree de verdad? Pensamientos como “nunca aprenderá”, “No debería comportarse así”, o “debería ser más responsable” son Viejas grabaciones con las que tal vez ni siquiera esté de acuerdo. Quizás sea lo que otros dicen; quizás sean sus propios miedos, sus recuerdos, o sus propias aspiraciones. De una forma u otra, se interponen en el camino de su capacidad para amar y comprender a su hijo tal como es.
- Observe lo que le hacen estos pensamientos cuando se los toma en serio. Observe en su mente cómo trata a su hijo cuando obedece el pensamiento.
- Plantéese quién sería usted si el pensamiento no le pasara por la cabeza. Sin el pensamiento , es usted libre de responder a su hijo en lugar de responder a su verbosidad mental. Intente imaginar la misma situación con su hijo, sin el pensamiento que le conduce a la negación y el control. El pensamiento no desaparecerá. Guárdelo. Solo imagine quién es usted sin él. Sin el pensamiento limitador, su personalidad real, de amor incondicional, emergerá.
- Compruebe si lo que afirma su mente de su hijo es cierto también si se lo aplica a usted. Habitualmente vemos en los demás cosas que necesitamos oír nosotros. “No debería comportarse así” se transforma en “No debería comportarme así… con mi hijo”. “Nunca aprenderá” puede ser un aviso para examinar su aprendizaje como padre, y “Debería ser más responsable” puede ser la major guía para su capacidad de ser responsable de sus reacciones mentales además de los demás componentes de su vida.
Una vez sea consciente de los pensamientos que le inducen a error, descubrirá que usted es amor incondicional; en lugar de quedar atrapado en su ansiedad, estará junto al niño armado únicamente con su amor como siempre fue y es. Al deshacerse de la maraña de pensamientos, su verdadero ser, su amor, reluce y esta luz le permite ver a su hijo.
- P- Prestar atención al niño. Después de investigar en silencio la conversación dentro de su mente( que no tiene nada que ver con el niño), dirija su atención y su monólogo interior de su hijo.
- E- Escuchar lo que el niño dice o lo que sus acciones indican; y luego escuchar de Nuevo. Establezca contacto visual con su hijo y formule preguntas que le den la oportunidad de hablar, o si el niño no se expresa verbalmente, que le den a entender que usted le comprende.
- G- Garantizar la validación de los sentimientos y las necesidades que expresa el niño sin dramatizar y sin añadir su propia percepción. Cuando se tienen éxito, se establece una conexión con el niño y uno se siente presente y auténtico.
- O- otorgar poder al niño para que resuelva su propio disgusto apartándose de su camino y confiando en él. Demuestre que confía en sus recursos sin ponerse nervioso ni apresurarse en resolver la situación. Los niños encuentran sus propias peticiones, soluciones e ideas cuando se sienten capaces, que se confía en ellos y están libres de las expectativas o emociones de los padres. Los sentimientos se interponen en la capacidad de actuar. Una vez se han expresado los sentimientos, el niño recupera su libertad y concentración y, o bien se desprende de la necesidad que tenía, o bien encuentra soluciones. De forma rápida y natural, hará lo que usted ha hecho con la investigación de pensamientos.