15 – 10 juegos de cartas para niños
Los Juegos de cartas, es una Hermosa excusa para la reunión familiar y el aprendizaje divertido. Juguemos con ellos, más allá que están aprendiendo, que les enseñamos las reglas del juego, recordemos que es UN JUEGO, en donde lo importante es lo que circula emocionalmente, pues en un ambiente armonioso podemos aprender lo que sea que nos propongamos.
10 JUEGOS CON CARTAS PARA NIÑOS
De igual que la baraja sea española o de póker, la cantidad de juegos con cartas que podéis practicar si sabéis usarla, es ilimitada y va más allá de la clásica brisca, el tute o el cinquillo. ¡Ahí van unas ideas!

1. Cada oveja con su pareja
Coloca todas las cartas boca abajo en cuatro filas. Cada jugador está autorizado a levantar dos cartas para intentar formar una pareja (dos tres, dos caballos, dos sietes…). Si no lo logra, dará la vuelta a esas dos cartas y el turno pasa al siguiente. Si encuentra la pareja, tendrá una nueva oportunidad para levantar dos naipes más. El vencedor es quien obtenga más cartas al final de la partida.
2. ¡Va de farol!
Reparte todas las cartas entre los jugadores. El que empieza, coloca una boca abajo e indica su valor, por ejemplo, un seis. El resto de participantes, en turnos sucesivos, deben ir completando la baraja. Si no tiene la carta adecuada, puede mentir pero, si uno sospecha, debe decirle: “¡Vas de farol!”, y levantarla. El mentiroso debe recoger todos los naipes de la mesa e incorporarlos al montón con que está jugando. Si dijo la verdad, es el delator quien se los lleva. Gana el juego quien se quede antes sin cartas.
3. Pequeños constructores
No es tarea fácil. Construir una torre de naipes requiere habilidad y paciencia, pero el resultado es espectacular. Para conseguirlo, coloca dos cartas formando un triángulo equilátero con respecto a la base, añadiendo a continuación más cartas, siempre en parejas. Cuando tengas la base, edifica el suelo del siguiente piso colocando nuevos naipes. En cada nivel de ascenso deberás colocar un triángulo menos para que tu torre vaya decreciendo. Empieza con tres pisos y ve ampliando tu construcción poco a poco.
4. La más alta
El tradicional juego de la carta corrida puede entretenerles una tarde completa. Da una a cada pequeño colocándola siempre boca abajo; sólo él puede verla. Como el objetivo de la partida es lograr el naipe más alto –siendo el as la de superior valor, después el rey, la reina y así sucesivamente–, si considera que el suyo es bajo, puede intercambiarlo con el jugador de la derecha. Dales unos céntimos de euro para que el que pierda, pague.
5. Una jungla en el salón
Para este juego necesitarás una baraja de cartas y algunas monedas de céntimo de euro. Cada jugador elige el sonido de un animal diferente. Una vez que os hayáis aprendido todos, repartiréis cartas de una en una. Cuando dos jugadores tengan naipes iguales –dos sotas, dos sietes o dos ases– cada uno de ellos tendrá que hacer el ruido del contrario. El que lo haga antes le quita una moneda al otro. Ganará el que más monedas obtenga cuando se hayan repartido todas las cartas.
6. La triste sota
Coge una baraja española y saca todas las sotas salvo la de copas y reparte todas las cartas entre los jugadores. Cada uno forma el máximo número de parejas que pueda con sus cartas y las coloca encima de la mesa. Por turnos, cada jugador roba una carta del jugador que está a su derecha. Si puede, forma una nueva pareja y roba otra vez. Si no, le toca al jugacdor que está a su izquierda robar una de sus cartas. El perdedor es el que se queda con la sota de copas.
7. ¡A cazar!
Haz dos parejas de dos jugadores cada una. Con tu compañero de equipo, inventa una señal secreta (toser, tocarse la oreja, tarear una canción…) y ponte frente a él. El otro equipo hace lo mismo. Reparte cuatro cartas a cada uno. El resto formará un montón para robar. Distribuye cuatro cartas de ese montón encima de la mesa, cara arriba: cada uno roba las cartas que pueda (cuanto más rápido sean, mejor), pero siempre devuelve el mismo número de cartas que cogió. Cuando ya nadie quiere intercambiar cartas se recogen las cuatro cartas y se colocan debajo del montón. Cuando un jugador reúne cuatro cartas iguales, emite la señal pactada con su compañero, que debe dar un golpe en la mesa y gritar “¡gané!”. Si el contrario adivina que van a gritarlo, puede bloquear su victoria gritando “¡pillado!”.
8. El relojito
Reparte todas las cartas entre los participantes. Los niños se colocan en círculo con su montón de cartas sin mirarlas. Por turnos, van tirando cartas de una en una al montón repitiendo su orden en la baraja: “as, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, sota, caballo y rey”. Si un pequeño tiene la mala suerte de que su carta coincide con la que le toca enunciar, coge todo el montón y lo incorpora a las que ya tiene. El juego comienza de nuevo. Pierde el último que se queda sin cartas.
9. Parejas disparatadas
Pon a prueba la imaginación de los niños con este juego de cartas. Daled dos cartas cualesquiera para que haga una pareja, todo vale siempre que sea coherente o divertido: “las dos son de oros”, “las dos son doses”, “un dos de copas y un rey por las dos copas que se tomarel rey”… Si no es capaz de encontrar relación se queda con las cartas y suma otras dos a la siguiente ronda.
10. Las siete y media
Un clásico muy fácil para los niños. Las figuras de la baraja –sota, caballo y rey– valen medio punto; el resto valen el número que tengan. Reparte una carta a cada jugador y después ve dándoles tantas cartas como quiera. El objetivo es sumar siete puntos y medio. Si te pasas, quedas eliminado. Cuando todos los jugadores tienen sus cartas les dan la vuelta y gana el que tenga 7,5 o más se haya acercado.
OTRA IDEA INTERESANTE!

Una búsqueda del tesoro no necesita mucho espacio para ser todo un éxito. Unas cuantas habitaciones y la terraza o el jardín si los tienes son suficientes. Tampoco hace falta muchos niños. Basta con uno aunque es más divertido con dos o más. Lo que de verdad importa es una buena planificación de las pistas y las pruebas a las que vas a someter los participantes y habilidad para crear expectación hasta alcanzar la meta.
Si quieres organizar una búsqueda del tesoro con dos o más hermanos, procura distribuir los papeles de acuerdo con su edad -el mayor lee las pistas y el pequeño guarda los papeles en su bolsillo-. Si ambos ya son mayores, un truco consiste en que ambos tengan sus pistas y sus pruebas. Las diferenciaremos con un color, por ejemplo. Los niños juegan por turno y se ayudan mutuamente.

Las pistas
Planificar tantas pistas como años tienen los niños es una buena medida para que el interés no decaiga hasta el final del recorrido. Si han estado días fuera de casa, colócalas en lugares que tengan un valor especial para ellos: dentro de su cajón favorito, escondido detrás del peluche que aman…
Para niños que aún no saben leer, puedes dibujar el objeto que esconde la pista o incluso hacer una fotografía e imprimirla. Para los mayores, haz una pequeña descripción tipo: “Da tres pasos de frente y dos hacia la izquierda. Encontrarás un objeto de color..; busca un objeto que empieza por la letra X; el objeto que debes buscar sirve para…”. A partir de los 10 años, escribe mensajes cifrados sustituyendo letras por una figura geométrica o dejando de escribirlas.
Imprime nuestras fichas para pistas sobre pergamino para imprimir y redáctalas.

Las pruebas
Son pequeñas tareas que los niños deben resolver para conseguir la siguiente pista. En nuestra sección de adivinanzas, las encontrarás divertidas y curiosas. También puedes invitarles a cantar o mimar una canción infantil, contar un chiste, resolver un enigma… Pueden ser pruebas físicas elegidas de acuerdo con el espacio disponible en casa: saltar a la pata coja hasta un lugar, imitar el andar de un animal, reconocer algo con los ojos vendados…
Imprime nuestras fichas de pruebas sobre pergamino para imprimir y redáctalas.

La meta
Es la última etapa de la búsqueda del tesoro y la más divertida porque estará asociada a un premio de consumo inmediato: una cajita con dulces o baratijas para jugar. También puede ser algo que el niño desee mucho como unas entradas a un parque de atracciones o al cine para ver la última película de su héroe favorito.
No se lo pongas demasiado fácil, esconde muy bien el tesoro para dar más emoción al juego. Además del tesoro, puedes entregarles un diploma sobre pergamino por haberlo encontrado. Si han participado muchos niños y has organizado dos equipos, puedes imprimir también diplomas de participación a la búsqueda del tesoro para quienes no han ganado.
BÚSQUEDAS DEL TESORO TEMÁTICAS
Las búsquedas del tesoro pueden girar en torno a un tema concreto. Aquí van algunas ideas
– De cumpleaños
Imaginemos que es el cumpleaños del niño y le has regalado algo que anhela desde hace tiempo. En vez de dárselo llanamente, organízale una búsqueda del tesoro y añadirás un plus de emoción considerable.
– De piratas
Son los protagonistas absolutos de una búsqueda del tesoro. Hazles un disfraz casero de piratas y… ¡a buscar!
– De payasos
Antes de iniciar una búsqueda del tesoro, ponles una nariz roja y una peluca si la tienes. Los pruebas versarán sobre chistes, piruetas, música…
– De Halloween
Halloween es un pretexto perfecto para organizar una búsqueda del tesoro y encontrar uno de mucho miedo. Disfraza a los niños con caretas de Halloween, decora la casa con personajes y objetos de Halloween y para las pistas, organiza juegos de mucho miedo.
– De animales
Pon a los niños una careta de animal. Para las pruebas, aquí tienes adivinanzas de animales, chistes de animales, poesías de animales y juegos para una fiesta de animales.
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