El principio de autoridad, el enojo y la difusión de la NMG
Ésta es una nota de opinión, que va de la mano con algunos sucesos recientes, tratando de hacer una crítica constructiva hacia los extremos en la difusión de nuevos, o existentes paradigmas.
El principio de autoridad, y el consenso de las mayorías, tienen un gran peso entre las personas que delegan su salud a terceros. Es común escuchar éste tipo de respuestas cuando uno comparte las investigaciones del Dr. Hamer, con otros:
- Principio de autoridad: ¿Si Hamer tuviera razón, cómo puede ser que científicos reconocidos no estén todo el tiempo hablando de ésto?
- Versión mercantilista: ¿Cómo puede ser que no haya instituciones u obras sociales conocidas, aplicando ésto, salvando cientos de miles y volviendose millonarios por sanar a las mayorías?
- Consentimiento de mayorías: ¿Cómo no está hablando de ésto todo el mundo, y para encontrar información de ésto tengo que navegar entre tan pocos sitios que hablen bien de ésto?
Las preguntas pueden denotar un externalización a decidir que esta bien, y qué esta mal, pero son igualmente válidas y curiosas. El problema es que para encontrar las respuestas, hace falta navegar el suficiente tiempo, con la mente abierta, conociendo más profesionales de salud, más científicos, conocer mejor como funcionan los medios, y en última instancia, entendemos por que nos cuesta muchas veces asumir la responsabilidad de nuestra vida.
Porque seamos honestos, cientos de años de la mejor propaganda, y los cerebros mayor calificados dispuestos a trabajar, por los mejores sueldos, en empresas que venden tratamientos farmacológicos, con presupuestos ilimitados para el mejor marketing, no cambia de la noche a la mañana.
Y aún conociendo la Nueva Medicina, no estamos exentos de caer en distintas tergiversaciones o manipulaciones.
El enojo y la manía
Recientemente un humorista compartió su opinión acerca de la Nueva Medicina en su red social, generando una importante cantidad de comentarios agresivos, exigiendo que alguien haga justicia, parecía el efecto movilización de hordas, justificando su enojo a raíz de haber sufrido algún proceso de salud difícil, él y algún familiar querido. Ellos creen que la causa de su sufrimiento, somos los que apoyamos otro paradigma. Por supuesto están siendo manipulados, mal canalizan su bronca, se van completamente de mambo amenanzando con violencia, pero ellos están seguros de su verdad, y lo manifiestan de forma visceral, sin siquiera dar derecho a réplica, por supuesto apoyando por el consentimiento de las mayorías y el principio de autoridad en el que creen que pueden descansar.
Nunca llegué a esos extremos, pero si recuerdo que al conocer la NMG, estuve mucho tiempo muy enojado con la medicina convencional, y todo aquel que la apoyara. Yo estaba seguro de mi verdad, y muchas veces la manifestaba de forma visceral, sin entender bien del todo, y hacer los cambios que quería hacer en mi vida.
El problema del enojo y la manía, es que no te permiten pensar claramente, y en todo caso canalizar esa energía extra, no tan limpia pero energía al fin, para entender la verdad y mirar para adentro. Si nosotros o un familiar querido sufrió un problema de salud, ¿es honrarlos buscar la verdad, o andar enojado por la vida sin entender nada?
Esto también lo veo en grupos “anti sistema”, que no saben quien era Hamer, ni Béchamp, ni Laborit, y decían curar el cáncer con CDS, Ivermectina, agua de mar, o bien creer que a través del teatro de la política es posible cambiar esto.
La solución, en mi humilde opinión, es mucho mas lenta y difícil, pero implica tratar de ser un buen ejemplo primero, estudiar, entender y vivir el nuevo paradigma, para luego difundir la verdad de la salud a todo aquel que lo necesite, de forma certera pero compasiva. Asi, de a poco, seguramente el cambio sea mas real y duradero, y dejemos de caer en la trampa de dividir, de pelearnos, de creernos más que el otro, la actitud de humildad y aprendiz ante la vida pareciera dar mejores frutos.

Gracias por compartir Juanma! Me identifico con lo que dices, de ese enojo con todo lo que considero que es falso. Realmente tenemos que vernos internamente con honestidad y ser nosotros el cambio. Todo lo exterior parece que nos miente y nos quiere desvalorizar, pero con la NNG bien comprendida podemos tomar nosotros el control de nuestra vida total y eso ya es suficiente. Gracias!
Muy claro ! Gracias Gastón !
Hay dando vueltas en las redes un cuento que describe a Jesus con un cuenco en las manos y que se le cae, estallando en pedazos, luego se convoca a los ayudantes a colaborar en la reunión de las partes… concluyendo que el jarrón era la representación de la verdad y cada parte una parte de ella .Eso sucede cada uno posee una parte, y es la que lo llena, o completa. Aceptar, y expandir cada uno al maximo su potencial sera tambien una contribucion al “todo” anhelado. Siempre se aprende